Ayer fue perfecto. Empezó con un desayuno completo, sentados los dos (todo un lujo),. Con lo rico que me sale a mí el café. Después de la mano, nos fuimos Lobito y yo al Centro. Qué maravilla de día ayer, paseando por un Madrid soleado y primaveral con Lobito, haciendo fotos y más fotos. Estoy deseando revelarlas, a ver qué ha salido. Que buena intención hay mucha, pero técnica la justa. Siempre he sido cursi e intelectual, un hombre me seduce a partes iguales por su inteligencia y por su físico, por eso cuando el Lobito me mira a los ojos (con sus ojazos) y con su voz (tan grave, tan masculina) y me empieza a dar clases magistrales de perspectivas, puntos de fuerza y de fuga , técnicas fotográfica , ay…, me empiezo a poner romántica y tontorrona , también a partes iguales y dejo de ver fotos y cámaras, diafragmas y objetivos que se abren y se cierran, la pequeña Desorden se vuelve básica y sólo le sale la frase “Hazme tuya” (y no suele ser el momento). Ay, es que me pone, qué le vamos a hacer, cuando se pone tan serio, tan técnico. Debo tener algún complejo por ahí no resuelto con algún profe en mi infancia, para encontrar erótico-seductor este rollito de profe-alumna.Después de la sesión fotográfica del Rastro, estuvimos por la Latina cañeando. Bocata de tortilla para comer y después nos bajamos al Calderón. Yo no soy nada de Fútbol pero ayer apetecía: había un ambiente festivo y soleado de fiestita y teníamos un abono libre. Además me encanta ir con el Lobito por como lo disfruta. Yo no siento los colores, la verdad, me da bastante lo mismo si ganan unos u otros pero me encanta ir al campo en días así. Yo disfruto los partidos como un niño pequeño: no me entero de casi nada pero me da mucha alegría si ganan los “míos” o bueno, los que me ha dicho Lobito que son los “nuestros”. Me enfada mucho que hagan faltas o perdiendo el tiempo. Asumo que jamás entenderé un fuera de juego y me cuesta también entender que las jugadas no se repiten si te las has perdido. Tampoco entiendo el “qué bien hemos jugado” o el “merecíamos ganar” porque que yo sepa, allí solo están jugando once, yo no he tocado el balón. Por cierto, 6-3. Siempre que voy a ver al Atleti al campo, gana. No lo voy a decir muy alto, porque me terminan plantando el traje del erizo rojiblanco, menuda es la afición colchonera. Hice un carrete entero de fotos y que conste que me corté, que yo voy de analógico no de digital y cuando lo lleve a revelar, no creo que me guste ver, pasada la euforia del momento, 40 fotos de aficionados rojiblancos. Creo que puede estar bien: Una serie de fotos de fútbol de alguien que no le gusta el fútbol. Tengo ganas sobre todo de ver una que hice a los Ultras colgando una pancarta gigante: cerré mucho el encuadre y bueno, esperé el momento en que los del principio ya la habían colgado y los del final estaban aún tendiéndola.
Después del partido, nos subimos otra vez a la Latina, con más ambiente que nunca y nos tomamos unas cervecitas. Nos volvimos a casa justo para ver “Aída” desde nuestro Klippam (tan incómodo).
Y yo me pregunto, cómo se puede ser tan feliz con tan poco.
(foto sacada de flickr.com-autor: JuanJe)
















En el momento que escribo esto, hay 420 visualizaciones de mi perfil. Bueno, habrá que descontar más de 3/4 partes que corresponden a mis propias visitas y las de 

Ayer noté a Dodo enfadado y le pregunté que qué le pasaba: 
Acabar lo que se dice acabar bien el año 2007, pues no lo acabo con este gripazo que me he pillado y esta fiebre que no me baja desde hace tres dias de 38 , no sea que me vaya a ilusionar y pensar que puedo salir en nochevieja... En fin, que mucho rato tampoco puedo estar delante del ordenador porque me mareo pero no quería que acabase este año sin felicitar el nuevo Año que entra. Lo que suele decir pero que yo siento de todo corazón: que el 2008 venga cargado de Amor, Amistad, Salud, Nuevos Proyectos, Trabajo, Alegría y Felicidad. Ha sido un lujo teneros por aquí. Y lo que queda...
Perdonad el triplete de hoy pero es que no me lo puedo creer... YO , Pequeña Desorden, acaba de recibir su 

El otro día hablaba de hostias que te da la vida y hoy voy a hablar de hostias que te das en la vida, especialmente si eres una personilla tan torpe como yo. Que yo me desplazo porque sé echar un pie para delante uno detrás del otro y ya está, que eso lo aprendí a los 9 meses de edad pero tampoco te creas que he evolucionado mucho desde entonces, no se cómo lo hago, siempre parece que voy con zapatos grandes, dando tropezones. Tengo en las adoquines, en las aceras desniveladas y en las alcantarillas, enemigos ocultos. Creo que es porque soy muy despistada o muy pato, o porque soy un pequeño desastre y voy con la cabeza en las nubes, muy en plan "pa qué quiero pies si tengo alas pa volar", y así me va, tropezón, tras tropezón. Y ahora que voy con el MP3 a todas horas en mi videoclip particular, ya ni te cuento. Qué bien me viene que Lobito y yo seamos de esas parejas entrañables que van de la mano por la calle. Yo no sé si es amor o puro instinto de supervivencia.








