martes, 11 de marzo de 2008

Perfección

Ayer Dodo tenía que traerme unos ejercicios y sólo trajo hechos la mitad. Cuando le pregunté la razón, me contestó: “Lo siento. No soy perfecto”. Y se quedó tan pancho el tío.
Se acabó el echar horas gratuitamente en el trabajo. Cuando me pregunte mi jefa por qué no he terminado los mil proyectos que tengo que presentar le voy a contestar lo mismo. Eso sí, no sé yo si me quedaré tan ancha como el pachorro de mi Gran Dodo
. (Y tampoco creo que el castigo de mi jefa sea quedarme sin jugar con la plastilina como hago yo con él)

7 comentarios:

Vera dijo...

Si es que hay gente que los tiene cuadraos, por no decir triangulares!!! Desgraciadamente las personas "normales" no solemos echarle tanto morro.

The Inner Girl dijo...

Si yo dijera algo parecido, te digo lo que me pasaría: me quedaría sin mis 250 de incentivos. Así que más me vale buscar una excusa mejor...

Belén dijo...

Que crak el dodo tu....

besossssss

Kyra dijo...

Cool!!! definitivamente esa es una "Respuesta Dodo"...

Muy filosofico...

Manuel dijo...

Ese dodo, como dicen por ahí no se ha extinguido, hay una superpoblación de ellos... lo que pasa es que no lo han catalogado oficialmente...

Ceteris Paribus dijo...

A veces quisiera ser un poco como Dodo. Podré romper el esquema Virgo que me ata?

caracol dijo...

Me lo imaginé diciendolo con toda la seriedad del mundo, y hasta un poco de indignación!

Es increíble que ya use esas expreciones, aunque no sé que tan positivo. Talvez se acostumbre y al crecer crea que las podrá usar en otras cosas como la chamba y demás...

me encanta como cuentas las historias del Dodo.