lunes, 31 de marzo de 2008

Tabaco

Leyendo los comentarios hechos a mi post anterior, tengo material para escribir un post nuevo: “Sirven los psicólogos para algo?” pero con el ánimo que tengo hoy de lunes creo que la respuesta no sería muy positiva y cero cómica. La verdad es que la idea de mi post anterior era burlarme un poco de los aires bobos que nos damos a veces los psicolocos. Ya lo retomaré otro día.

Estoy fatal hoy. Entre que es Lunes y yo odio con toda mi alma y todo mi corazón los lunes, que tengo muchísimo trabajo (y esta vez no es de lo que me gusta) y que estoy dejando de fumar y estoy en esos primeros tres primeros días tan terribles de mono físico, estoy fatal, que muerdo, muy muy muy irritada e irritable, vamos, que tonterías las justas. Yo nunca cierro la puerta de mi despacho si no estoy con algún usuario o paciente, pero hoy no me apetece hablar con nadie y con la excusa de que voy a trabajar mucho y que necesito estar concentrada, la he cerrado para que nadie me moleste.Si entra alguien a mi despacho a preguntarme cualquier tontería sabe que tiene peligro de salir con un mordisco en el brazo (bueno, estoy exagerando , que yo soy tan agresiva e inofensiva enfadada como un caniche cojo.)
Empecé a fumar a los 12 años. Mis padres fumaban (y fuman) como un carretero y yo tenía acceso total al tabaco. Me encerré yo sola en el baño y me supo a gloria el cigarrito. Me encantó el mareito que me pillé. En la adolescencia, fumaba los fines de semana. Nos comprábamos 4 cigarros de Fortuna a 20 pesetas cada uno y nos los fumábamos a medias la Acandemor y yo. Me hace gracia que no nos fumabamos uno cada una sino que los compartíamos cada uno las dos. Cosas de adolescentes.
A los 18 lo dejé totalmente. Nada de nada. Lo retomé a los 24 pero muy lentamente, y muy poco, un paquete a la semana o incluso menos. A los 26 años, con Lobito, que fuma un montón, me puse con fuerza hasta llegar al tabaquismo que sufro ahora y que me tiene tan preocupada. Hay sábados que como salga por ahí puede llegar a fumarme casi 1 paquete. Soy una yonki. Fumo muchísimo y no me gusta nada, lo odio, ya no saboreo ningún cigarro, es compulsivo, asqueroso. Ya no fumo por placer sino para evitar el mono y me siento culpable con cada cigarro. Conseguí dejarlo el pasado 31 de octubre y estuve casi 4 meses sin acercarme a un cigarrillo. Un esfuerzo mantenido, una victoria de cigarrito tras cigarrito. No es pasar una semana mala y decir “Ya está”, que va. El mono físico dura una semana, pero la dependencia psicológica es peor. Yo soñaba con fumar, veía a la gente fumando y aspiraba yo también el aire como si llegase algo de su humo. Asocié las palabras “tabaco”, “fumar”, “cigarro” con “cáncer”, de tal modo que cada vez que pensaba en fumar me imaginaba un tumor negro y asqueroso en los pulmones y mi cabeza calva. La primera semana fue espantosa, sentía que me volvía loquita, pensando todo el día en tabaco y cánceres. Estaba como ida, muy irritable y no era capaz de seguir conversaciones. Poco a poco, me fui relajando y decir “llevo dos semanas sin fumar” era un refuerzo positivo increíble. A las dos semanas, empecé a notarme una mejoría física impensable e inesperada porque yo pensaba que estaba bien físicamente. Me noté la piel más luminosa, más tersa, por las mañanas me levantaba con la boca con buen sabor, el aire al respirar me llegaba como fresquito a los pulmones. La experiencia de los domingos levantándome como una rosa era increíble. Y la comida, que buena sabe la comida, qué riquísima. Engordé un poco pero no por ansiedad (cuando estoy nerviosa no me da por comer), engordé por lo deliciosísimo que me sabía cada plato. El pan y el café, dios, qué placer, sabores totalmente nuevos. A los tres meses, creía que ya lo había superado (a ratos), y todo el mundo me avisaba que no bajase la guardia. No me apetecía fumar pero la idea de no volver a fumar un cigarro en mi vida se me hacía muy cuesta arriba. Superé pruebas de fuego, como fiestas, tensiones familiares, congresos de trabajo, ponencias, problemas con el piso…A los cuatro meses empecé a fantasear con fumar a escondidas, todo el mundo me animaba un montón por haberlo dejado y sentía que no podía defraudarles pero a mí me seguía apeteciendo. “Bueno, pues me fumo uno solo como recuerdo y no se lo digo a nadie". Fue fumarme uno, UNO SOLO, y dejar que la nicotina entrase en mis venas y empezar otra vez de cero. Me compré un paquete y nada, que parece que lo he retomado con mas fuerza que nunca. Llevo ya un mes y una semana fumando. Este sábado me fumé dos paquetes de tabaco yo solita. Me siento fatal conmigo misma, llena de remordimientos.Ayer domingo me dolía muchísimo el pecho y me daban pinchazos en la cabeza. Por la noche me dolía mucho el estómago. Lo quiero dejar, que me acerco peligrosamente a los 30, que tomo la píldora, que tengo la circulación fatal, que tengo mucho miedo del cáncer, de tumores raros, de joderme la vida yo sola, que dentro de unos años quiero tener hijitos y quiero limpiar mi cuerpo, que no me gusta depender de nada , que me parece terrible comprar algo que te dice que te mata en la caja, que odio como domina mi vida y mis tiempos, que me parece feo estéticamente un cigarro en la mano, que es una pasta, que me ensucia los dientes, que me parecen horribles, asquerosos y tristísimos los reservados para fumadores en los aeropuertos y los restaurantes, que me da un asco increíble ver un cenicero lleno de colillas, me parece asqueroso el olor que trae uno en el cuerpo cuando sale a fumar un cigarro (y del que sólo te das cuenta cuando has dejado de fumar). Ayer domingo fumé uno en todo el día y hoy no quiero fumar, lo quiero dejar. He superado el del café del desayuno y el de media mañana. Lo voy a intentar otra vez.

9 comentarios:

Twat Boy dijo...

Qué pena después de cuatro meses. Pero bueno, a ver si esta es la buena. Mucho ánimo!!!!!

Bereni-C dijo...

Dos cosillas:

Al hilo del post anterior, ni te plantees la pregunta porque sabes la respuesta, si no, no hubieras elegido esa profesión. Los psicólogos me parecen INDISPENSABLES. Otra cosa es lo que cuestionaba, y es la utilidad de los planes de carrera y el valor real del instinto, la capacidad de empatía y la inteligencia frente a estudios principalmente teóricos.

En cuanto a dejar de fumar, qué puedo contarte que tú no sepas, pero escucha: vas por el buen camino. Tienes toda la motivación y las ganas. Tú puedes con el mono físico, siéntelo como los gritos de tu adicción pidiendo el veneno que, como ser inteligente que eres, le niegas a tu cuerpo. Porque vas a conseguirlo. Y te vas a sentir mejor. Nunca te plantees que jamás volverás a fumar, piensa, simplemente: hoy no fumo, porque YO ELIJO no fumar. Mañana ya veré. Vas a dejar de intoxicar tus células, porque tú eliges vivir y no estar enganchada a una mierda que encima de la salud te quita el dinero. Mira a la gente que fuma y dite a ti misma: qué triste depender de un cilindrito de papel, que la vida se rija por eso, que si ahora estoy nerviosa, que si ahora no puedo porque estoy en un sitio cerrado, etc. Y no te engañes jamás: el mono no produce nervios, el tabaco no relaja, simplemente calma la ansiedad de no tenerlo. Una vez que te libres de ella no volverás a sentir esa ansiedad y serás LIBRE. :-) Mi costi y yo, fumadores empedernidos de paquete y medio diario, lo hemos conseguido. Así es que, si quieres apoyo de cualquier tipo, ya sabes dónde estoy.

Bereni-C dijo...

Ah, y no conseguirlo es parte del proceso. Pero hay que volver a intentarlo. Así es que: cuando quieras, podrás. Si se te hace muy difícil el mono físico, te aconsejo parches. No sólo lo calman, sino tb el psicológico, sobre todo cuando lo tocas y piensas: tía, no seas tonta, ya tienes tu dosis de nicotina, puedes estar bien (así fue como yo lo conseguí).

Otratazadecafe dijo...

Ánimo, tú puedes hacerlo, sobretodo porque QUIERES hacerlo.

Conozco montones de personas que sí, dicen que el tabaco les parece un vicio asqueroso pero que a la hora de decir que no, se dan cuenta de que no quieren dejarlo.

A mí me ayudó mucho pensar que no fumo porque no quiero fumar, no porque no pueda hacerlo. Y después de 7 años de fumadora compulsiva, lo dejé! Y así llevo años y años. No sé exáctamente cuanto, porque me propuse no obsesionarme con las fechas y el tiempo.

Y ahora lo que más me ayuda es ver a la gente que fuma, mi hermana por ejemplo, entrar en su cuarto y oler a tabaco, su ropa y su pelo, el sufrimiento que lleva cada vez que comemos en un restaurante donde no se puede fumar, mientras yo estoy tan tranquila, disfrutando de la comida :)

Ánimo guapa, tú puedes!!!

potsis dijo...

Yo deje de fumar, y volví, pasó cerca de un año. Lo dejé de nuevo, y lo cogí nuevamente. Actualmente fumo.

Y bajo mi punto de vista, lo mejor para dejarlos es no entrar ni a bares ni estancos, y también imprescindible no vivir con fumadores. En definitiva, alejarse de la tentación.

Ceteris Paribus dijo...

Tú puedes, pequeñita desorden. Esto de volverlo a tomar es una prueba contigo misma y sé que eres más fuerte que eso.
Échale ganas, échale galleta. Si en algún punto flaqueas aqui estaremos para verte levatar otra vez.

Anónimo dijo...

Yo necesito una psicologa que me ayude a dejar de fumar, ¿te prestas?

Ten fe en ti.

Un beso.

Rubén

cityslife@gmail.com

Pequeña Desorden dijo...

TWAT BOY: toda rehabilitación tiene sus recaidas. Es parte del proceso. A ver si esta es la buena, sí!!

BERE, MI BERE: jo, muchíiiiiisimas gracias por los ánimos y los consejillos. Por ahora, voy a intentarlo sin parches , que me da un poco de cosilla tener un papelillo pegado a mi cuerpo liberando nicotina... Y respecto a lo de los psicologos, pensamos igual. Conozco psicologos que más vale que se dedicasen a otra cosa porque teorias saben muchas pero empatia la mismita que la de un zapato.
Otratazadecafé:muchas gracias por los ánimos!!!!De momento lo que más me cuesta es precisamente el cigarrito del café.
Potsis: uffffffff, yo tengo dificil librarme de la gente que fuma de mi alrererdor: me quedaría muy muy solita (padres, pareja, amigas, compañeras de curro)y alejarme de los bares ya es pedir demasiado (yo soy un bicho nocturno de humo y oscuridad)...
Ceteris Paribus: ÉCHALE GALLETA!!!! que buena expresión, no la había oido jamás y me ha encantado!!!QUÉ BUENA!!!
Anónimo Rubén: si encuentras esa psicologa que te ayude a dejar de fumar pasámela que la necesito!!!!!Y yo fe en mí, poquita, que soy atea. jajaja

En el momento que escribo esto llevo 5 días sin fumar!!

Jose F. dijo...

Estimada gente fumadora y no fumadora, he estado 30 años de mi vida fumando paquete y medio diario, hace tres y pico me ahogaba, me moría y dejé de fumar, desde ese día 10 de enero de 2005. En el famoso Hospital de Pamplona me dijeron o dejas de fumar o en seis meses estarás en silla de ruedas y con oxígeno las 24 h. del día, me dieron Cyntabac para desengancharme, a la primera semana, me dije: "Esoy tomando montones de pastillas para la diabetes, para la E.P.O.C. y también ahora para dejar de fumar; a la mierda no fuma más y YA NO FUMO. No tengo ansiedad, no me pasa nada por no fumar, esa angustia que se sufre sólo pensando en que vas a dejar de fumar; se vive de maravilla sin tabaco. Se que hay fumadores que recaen incluso después de diez años sin fumar; estoy tan seguro que no fumaré más que he creado una Asociación para la Ayuda al Fumador (A.P.A.F.). En diciembre pasado convocamos la reunión para su legalización y no acudió nadie, éramos tres los que formábamos la junta gestora y hace quince días ha muerto uno de mis compañeros fundadores, ahora somos dos, sólos ante el peligro. He editado una revista durante más de dos años y nadie quiere saber nada de ésta Asociación. He aumentado diez kilos de peso, pero no han aumentado ni un miligramo mis ganas de fumar. Ahora tan sólo pienso constantemente: "¿por qué no dejé de fumar hace veinte años?" Ahora me encuentro con 58 años, inútil total para la profesión habitual, con una pensión mensual de 390 euros y con una empresa de artes gráficas cerrada por enfermedad del dueño (que soy yo), con una hija de nueve años que no disfrutará de padre, con un 65% de inutilidad respiratoria y sintiéndome viejo y cansado de casi todo. ¿Creeis sinceramente que vale la pena sufrir todo esto por un maldito cono cilíndrico, llamado cigarrillo?