lunes, 7 de abril de 2008

Un día perfecto

Ayer fue perfecto. Empezó con un desayuno completo, sentados los dos (todo un lujo),. Con lo rico que me sale a mí el café. Después de la mano, nos fuimos Lobito y yo al Centro. Qué maravilla de día ayer, paseando por un Madrid soleado y primaveral con Lobito, haciendo fotos y más fotos. Estoy deseando revelarlas, a ver qué ha salido. Que buena intención hay mucha, pero técnica la justa. Siempre he sido cursi e intelectual, un hombre me seduce a partes iguales por su inteligencia y por su físico, por eso cuando el Lobito me mira a los ojos (con sus ojazos) y con su voz (tan grave, tan masculina) y me empieza a dar clases magistrales de perspectivas, puntos de fuerza y de fuga , técnicas fotográfica , ay…, me empiezo a poner romántica y tontorrona , también a partes iguales y dejo de ver fotos y cámaras, diafragmas y objetivos que se abren y se cierran, la pequeña Desorden se vuelve básica y sólo le sale la frase “Hazme tuya” (y no suele ser el momento). Ay, es que me pone, qué le vamos a hacer, cuando se pone tan serio, tan técnico. Debo tener algún complejo por ahí no resuelto con algún profe en mi infancia, para encontrar erótico-seductor este rollito de profe-alumna.
Después de la sesión fotográfica del Rastro, estuvimos por la Latina cañeando. Bocata de tortilla para comer y después nos bajamos al Calderón. Yo no soy nada de Fútbol pero ayer apetecía: había un ambiente festivo y soleado de fiestita y teníamos un abono libre. Además me encanta ir con el Lobito por como lo disfruta. Yo no siento los colores, la verdad, me da bastante lo mismo si ganan unos u otros pero me encanta ir al campo en días así. Yo disfruto los partidos como un niño pequeño: no me entero de casi nada pero me da mucha alegría si ganan los “míos” o bueno, los que me ha dicho Lobito que son los “nuestros”. Me enfada mucho que hagan faltas o perdiendo el tiempo. Asumo que jamás entenderé un fuera de juego y me cuesta también entender que las jugadas no se repiten si te las has perdido. Tampoco entiendo el “qué bien hemos jugado” o el “merecíamos ganar” porque que yo sepa, allí solo están jugando once, yo no he tocado el balón. Por cierto, 6-3. Siempre que voy a ver al Atleti al campo, gana. No lo voy a decir muy alto, porque me terminan plantando el traje del erizo rojiblanco, menuda es la afición colchonera. Hice un carrete entero de fotos y que conste que me corté, que yo voy de analógico no de digital y cuando lo lleve a revelar, no creo que me guste ver, pasada la euforia del momento, 40 fotos de aficionados rojiblancos. Creo que puede estar bien: Una serie de fotos de fútbol de alguien que no le gusta el fútbol. Tengo ganas sobre todo de ver una que hice a los Ultras colgando una pancarta gigante: cerré mucho el encuadre y bueno, esperé el momento en que los del principio ya la habían colgado y los del final estaban aún tendiéndola.
Después del partido, nos subimos otra vez a la Latina, con más ambiente que nunca y nos tomamos unas cervecitas. Nos volvimos a casa justo para ver “Aída” desde nuestro Klippam (tan incómodo).
Y yo me pregunto, cómo se puede ser tan feliz con tan poco.

(foto sacada de flickr.com-autor: JuanJe)



5 comentarios:

Twat Boy dijo...

Así me gusta, un domingo cultural: primero fotografía y luego fútbol-arte ja ja ja!! Lástima no hubieras bajado antes al Calderón, sobre todo contra el Madrid...
Un saludo a todos!!!!!!!

The Inner Girl dijo...

Sí, esos días son perfectos. A veces sólo necesitas un poco de sol, tener tiempo y caminar de la mano, un café sentados y poco más. Felicidad completa y absoluta.

Alejandrina Cara de Gallina dijo...

Que rico dia!!!!!
si estas enamorada cualquier lugar es perfecto....
besos!!!!!

Kyra dijo...

Me encanto la frase de "como se puede ser tan feliz con tan poco", lo he pensado, como es que las pequeñas cosas te llenan de alegria. Me encantan esos dias, pero como dice alejandrina, cuando hay amor, cualquier lugar es perfecto.

Abrazos!

potsis dijo...

Un día perfecto: domingo, un desayuno, sol, el rastro, fotos, fútbol, un sofá incómodo. AMOR.

¿Necesitamos algo más? Pues más días así, y no sofás más cómodos.

Un saludo, y un beso también.