jueves, 24 de abril de 2008

Chicas bombón

En mi trabajo somos 5 chicas con edades comprendidas entre los 28 y los 32 años. Todas tenemos estudios superiores, post grados y masters. Tenemos un gran compromiso con la causa con la que trabajamos y en general con todas las injusticias sociales. Todas trabajamos en esto por vocación, no por dinero (es obvio si ves las nóminas). Somos muy trabajadoras, exigentes con la labor que desempeñamos, y muy perfeccionistas. Antes de poder dedicarnos a lo que habíamos estudiado hemos pasado por trabajos muy mal pagados, precarios, alienantes. Todas estamos independizadas y nos cuesta pagar el alquiler y los recibos del gas. Nos costó llegar a ser mileuristas. Somos profesionales en el campo de la psicología tanto clínica como social. Nos volcamos al máximo en todas las áreas de nuestra vida. Todas anhelamos ser perfectas en todo. Todas tenemos una vida sentimental y social satisfactoria y la dedicamos un gran tiempo y cuidado porque queremos ser la compañera-amante-amiga perfecta.Ninguna, aunque alguna quisiera, podemos permitirnos tener hijos. Todas somos delgadas o muy delgadas. La mayoría se ha comprado antes de los treinta una crema antiarrugas o una crema anticelulítica. A todas nos encantan los dulces. Casi todas mis amigas fuera de mi trabajo también son así.

Algo no marcha bien en esta generación de mujeres jóvenes, si nos regalan una caja de bombones deliciosa el jueves pasado y hoy, una semana después, está casi entera. Todos los bombones comidos lo han sido tras una justificación verbal pública o excusa y con dosis de remordimiento considerable.
Yo me pregunto si en una empresa u organización formada por 5 hombres con nuestras características personales quedaría algún bombón dos horas más tarde de haber sido abierta la caja.

No sé si me explico.

14 comentarios:

The Inner Girl dijo...

Perfectamente.

Y sí, tienes razón, algo no marcha bien...

Twat Boy dijo...

El bombón es la última conquista que la queda a la mujer para ser realmente libre, comerse un bombón por puro placer, porque gusta comerlo, sin más. No sé si me explico.
Un saludo a todos!!!!!!!!!

Twat Boy dijo...

quería decir "que le queda a la mujer", mi laísmo no llega a tanto.

potsis dijo...

Pues a las dos horas, en una reunión de hombres con bombones, quedan los que ya no le gustan a nadie, y a las dos horas y media, ya ninguno. Si estoy yo, se terminan antes.

con lo buenos que están esos de nestlé, que están todos buenos. No concibo que sobren bombones, no me cabe en la cabeza.

Rutipiti dijo...

¿Por qué, por qué, por qué somos así?
Me ha encantado tu reflexión de hoy...

Pequeña Desorden dijo...

Que va Twat boy. No es ni mucho menos la última conquista. El bombón es el ejemplo, lo ilustrativo de algo mucho más complejo , no es solo algo estético sino también es ilustrativo de como funcionamos las mujeres en grupo...
Hoy viernes, la caja sigue casi llena...

vendaje compresivo dijo...

... a riesgo de parecer frivola... como se nota que yo no trabajo en esa oficina!!

pd- claro que entonces no podrias decir "somos todas delgadas o muy delgadas" ... aiiiiiiiins

.a.

Anónimo dijo...

Clap, clap, clap (me ha encantado el post).
Hala, ahora a hacer algo para cambiar la situación. ¿O no?

Fuiunalmadecántaro.

Kyra dijo...

Lo leo y me identifico, y lo he pensado, lo he analizado y no lo comprendo... a los 27 me he comprado mi primera crema antiarrugas, a los 25 la primera anticelulitica, hoy me comi una minidonita con un remordimiento tan grande como si me hubiese comido una de tamaño normal o peor aun; me preocupa mucho subir de peso y siempre estoy "haciendo dieta" a pesar de que todos (literalmente) me dicen que estoy delgada.

Pienso que tener hijos es una gran responsabilidad y me da miedo. Por queeee!!!! es un sindrome de la mujer actual? cambiamos la comida por la vanidad? cambiamos los hijos por la profesion? eso es natural?

caracol dijo...

mira, yo no soy delgada ni muy delgada y no como bombones. por que no me gustan, pero lo que me gusta, si lo como, sin excesos... al menos intento.
Yo no entiendo, sinceramente, a las mujeres que no comen.
Prefiero mil veces tener mis kilitos de mas (que con 5 ya eres gorda o que?) y estar contenta que estar flaca y siempre tener hambre y antojos.

Bereni-C dijo...

La verdad es que el post me suena completamente ajena a mí y mi entorno, opino exactamente igual que caracol. No entiendo a las chicas que pensáis así, pero para nada. En la vida no debería ser prioritario estar delgada ni amargarme si me como un bombón ni preocuparme si me sale una arruga. La vida es para disfrutarla, y si bien no es bueno comerse una caja de una vez cada día, tampoco lo es mortificarse por haber comido UN bombón (pero si tiene muchas menos calorías que la mitad de las barritas energéticas que algunas devoran!!!). Así es que sí, estoy de acuerdo contigo: algo no funciona. La presión social es mucha, y por eso precisamente algunas nos rebelamos. Lo que sigo sin entender es cómo no se rebelan todos.

Ana la Rana dijo...

Vaya Pequeña desorden!!! No sabes cuánto me identifico con vosotras ;) yo soy psicóloga pero en el campo de educativa... y obviusly aún no soy ni mileurista... estamos en ello (tb entro en la franja de edad, tengo 29)... y tambien me justifico más de la cuenta cuando me como un bombón :D
Definitivamente algo no marcha bien ;)

Jesús dijo...

Si estuviera delante mía... esa caja de bombones no dura ni cinco minutos.

Pequeña Desorden dijo...

Mi miedo al escribir este post era precisamente que la gente se quedase con el “miedo a engordar” y no es eso lo que yo quería transmitir. Nunca he hecho una dieta, el 90% de mis amigas tampoco. Adoro los bombones y si esa caja hubiese sido solo mía me la habría comido enterita en dos horas. Lo preocupante es que 5 mujeres ante una caja de bombones no se atrevan a cogerlo sin que las demás lo sepan. Me recuerda tanto a la actitud de nuestras madres que siempre se reservan el peor trocito de comida, el trozo quemado o las sobras del día anterior y dan a sus hijos lo mejor. También me recuerda mucho a la imagen que se vende de las mujeres en grupo y que queremos evitar a toda costa, llevando a cabo acciones como esa. Y también me hace pensar en ese afán perfeccionista y de autodominio que hace que seamos tan estrictas con nosotras mismas. Por eso me parecía tan difícil explicar estos tres puntos. Esta mezcla entre sumisión, victimismo, no creer que una merece lo mejor, miedo al “que dirán” y el afán de autocontrol. El miedo a engordar es la lectura que menos me interesaba.