En mi trabajo somos 5 chicas con edades comprendidas entre los 28 y los 32 años. Todas tenemos estudios superiores, post grados y masters. Tenemos un gran compromiso con la causa con la que trabajamos y en general con todas las injusticias sociales. Todas trabajamos en esto por vocación, no por dinero (es obvio si ves las nóminas). Somos muy trabajadoras, exigentes con la labor que desempeñamos, y muy perfeccionistas. Antes de poder dedicarnos a lo que habíamos estudiado hemos pasado por trabajos muy mal pagados, precarios, alienantes. Todas estamos independizadas y nos cuesta pagar el alquiler y los recibos del gas. Nos costó llegar a ser mileuristas. Somos profesionales en el campo de la psicología tanto clínica como social. Nos volcamos al máximo en todas las áreas de nuestra vida. Todas anhelamos ser perfectas en todo. Todas tenemos una vida sentimental y social satisfactoria y la dedicamos un gran tiempo y cuidado porque queremos ser la compañera-amante-amiga perfecta.Ninguna, aunque alguna quisiera, podemos permitirnos tener hijos. Todas somos delgadas o muy delgadas. La mayoría se ha comprado antes de los treinta una crema antiarrugas o una crema anticelulítica. A todas nos encantan los dulces. Casi todas mis amigas fuera de mi trabajo también son así.Algo no marcha bien en esta generación de mujeres jóvenes, si nos regalan una caja de bombones deliciosa el jueves pasado y hoy, una semana después, está casi entera. Todos los bombones comidos lo han sido tras una justificación verbal pública o excusa y con dosis de remordimiento considerable.
Yo me pregunto si en una empresa u organización formada por 5 hombres con nuestras características personales quedaría algún bombón dos horas más tarde de haber sido abierta la caja.
No sé si me explico.




















En el momento que escribo esto, hay 420 visualizaciones de mi perfil. Bueno, habrá que descontar más de 3/4 partes que corresponden a mis propias visitas y las de 

Ayer noté a Dodo enfadado y le pregunté que qué le pasaba: 
Acabar lo que se dice acabar bien el año 2007, pues no lo acabo con este gripazo que me he pillado y esta fiebre que no me baja desde hace tres dias de 38 , no sea que me vaya a ilusionar y pensar que puedo salir en nochevieja... En fin, que mucho rato tampoco puedo estar delante del ordenador porque me mareo pero no quería que acabase este año sin felicitar el nuevo Año que entra. Lo que suele decir pero que yo siento de todo corazón: que el 2008 venga cargado de Amor, Amistad, Salud, Nuevos Proyectos, Trabajo, Alegría y Felicidad. Ha sido un lujo teneros por aquí. Y lo que queda...
Perdonad el triplete de hoy pero es que no me lo puedo creer... YO , Pequeña Desorden, acaba de recibir su 

El otro día hablaba de hostias que te da la vida y hoy voy a hablar de hostias que te das en la vida, especialmente si eres una personilla tan torpe como yo. Que yo me desplazo porque sé echar un pie para delante uno detrás del otro y ya está, que eso lo aprendí a los 9 meses de edad pero tampoco te creas que he evolucionado mucho desde entonces, no se cómo lo hago, siempre parece que voy con zapatos grandes, dando tropezones. Tengo en las adoquines, en las aceras desniveladas y en las alcantarillas, enemigos ocultos. Creo que es porque soy muy despistada o muy pato, o porque soy un pequeño desastre y voy con la cabeza en las nubes, muy en plan "pa qué quiero pies si tengo alas pa volar", y así me va, tropezón, tras tropezón. Y ahora que voy con el MP3 a todas horas en mi videoclip particular, ya ni te cuento. Qué bien me viene que Lobito y yo seamos de esas parejas entrañables que van de la mano por la calle. Yo no sé si es amor o puro instinto de supervivencia.


