lunes, 22 de septiembre de 2008

Más lunes que nunca


Lunes. 9:50 horas. Llueve. El cielo como mi ánimo. La pila de trabajo que dejé el viernes por la tarde encima de mi mesa me espera tal y como la dejé. Tenía la esperanza de que durante el fin de semana en un acto de canibalismo mi trabajo pendiente se hubiera autofagocitado y no tuviese nada que hacer. Pues nada, ahí sigue mi pila de papeles con cara de estar contenta de verme y con ganas de procrear y reproducirse durante la semana que se nos presenta por delante. Yo prometo, os juro de verdad, que no hago nada por cuidarla. No la riego ni le digo palabras bonitas. Sin embargo, pese a mi descuido y casi maltrato, mi curro crece con vida propia y se expande como una planta tropical en la rivera del Amazonas. Y aquí le tengo exuberante, fresco y tan verde, tanto que da miedo. A este paso temo que sea tal la montaña de trabajo que no pueda ni entrar en mi despacho y tenga que trabajar desde la calle…
Me acerco a él con cuidado y ronronea, deseoso de mi atención y caricias. Cojo el primer informe y empieza a crecer exultante ante mis ojos. Le empiezan a nacer hijos por todas partes, parece un mosquito-tigre que sólo necesita una gotita de agua estancada –en este caso, mi atención estancada- para reproducirse y multiplicarse de forma desaforada. Me armo de post-its y cierro el primer informe con un suspiro. Abro el segundo pero lo cierro rápidamente no sea que lo polinice con mi mirada de pez miope y empiece a brotar. Me acuerdo de mis clases teóricas de organización y distribución de tiempo para mejorar la productividad. Las tareas urgentes antes que las importantes. No es posible hacer esa separación, todo tenía que ser para ayer.
Cojo un papel y con mi mejor letra, escribo “Things to do” que parece que así en inglés tiene más gracia y la lista que emerge de mi lápiz es inmensa, infinita y eterna. Vislumbro tantas horas extras, tantas horas de luz mortecina de fluorescente de despacho para lograr borrar una línea de mi lista mastodóntica de tareas pendientes, vislumbro mi culo plano producto de tantas horas sentada en el despacho…

Me voy a tomar un café, que ya estoy agotada.

(La foto es de mis chanclas en la playa. Que lejos queda el veranito ya…ay)

viernes, 19 de septiembre de 2008

Berlín Sui Generis


Detalle de mercadillo



Detalle de un puesto en un mercadillo callejero







Graffitti en muro




(espectacular)






Hoy no tengo muchas ganas de escribir. Y como acabo de pasar al ordenador las fotos que hice en Berlín, cuelgo algunas que me han gustado... (podría ser berlín como cualquier otra lugar). Otro día cuelgo más.


Buen finde (yo me lo merezco, creedme)






lunes, 15 de septiembre de 2008

Glamour matrimonial


Este fin de semana hemos estado de bodorrio.

La boda no era en Madrid. Llegamos tarde, muy muy tarde. Vimos salir a los novios de la iglesia de milagro. Llegamos corriendo, rojos por el sofoco y despeinados. Me pinté en el coche y tan poco acostumbrada como estoy a los maquillajes líquidos, a los fond de teint, coloretes y a los polvos, me pasé y lucí mi carita a trozos con un color rosa"Cerdita Peggy"de lo más gracioso, naranja "Naranjito 1982" o rojo"ardor de fuego" entre otros. Gracias al maquillaje improvisado, al sofoco de llegar tarde, la carrera que nos habíamos metido y el calorazo, mi cara era un cuadro en tonos pasteles y rojizos . Las medias tampoco me las puse bien. Tres horas más tarde pude ir a un servicio a colocármelas. Hasta entonces sufrí. Y mucho. Con las prisas olvidé meter en la maleta el sujetador adecuado para mi primoroso vestido y tuve que llevar uno viejo que se empeñaba en asomar todo el tiempo por el escote. Y no, no me gusta ese rollo Amy Winehouse (véase foto), así que opte por quitármelo. La clave fue la frase de una amiga después de verme bailar con Lobito el vals: “Mejor enseñar pezón que sujetador” refiriéndose a que llevaba medio sujetador negro fuera de mi vestido gris claro. Fuera suje y comprobación de que a los casi treinta no se tienen las tetas igual de altaneras e ingrávidas que a los veinte.
Los zapatos tampoco fueron bien. Primero, la carrera desde el coche hasta la iglesia por una calzada romana llena de adoquines. Es lo que tienen los centros históricos de las provincias de España: los stilettos son incompatibles y más si tienes que correr porque llegas tarde a la misa. Eso es martirio y calvario y no lo que sufren los santos. Eso sí, me volví creyente porque fui rezando con toda mi alma para que no se rompiese un tacón y aquello no ocurrió. Después, alejados de la ciudad, la cosa no mejoró. Entre que yo no sé andar con tacones y que el cóctel se celebró en un precioso jardín con césped, aquello no acabó en tragedia por poco. Los tacones, tan finos ellos, se clavaban en el blando suelo y no había forma de andar. Cada paso era un triunfo porque se clavaban profundamente y sacarlo era un logro. Como me están un pelín grandes, sacaba el pie y el zapato se quedaba enterradito. Al final el jardín quedó como si hubiese una plaga de topos, o como si hubiesen jugado un partido de futbol con botas para andar en la nieve o como si se hubiesen dedicado a superar el record Guiness de más sombrillas clavadas en un jardín. Optamos por ir a una parte del jardín donde daba el sol y así el suelo estaría más durito, pero entre el calorrón, las medias que no transpiraban, el maquillaje que tampoco, yo no aguantaba ya esos colores y calores en la cara, en la espalda y en las piernas, así que entre el sofoco o el suelo blando y agujereable, opté por lo segundo. Me pasé el coctel amarrada al brazo de Lobito para no perder el equilibrio. El no poder movernos del sitio conllevó que no pudiesemos interceptar a ninguno de los camareros que desfilaban con las bandejitas. Pasamos hambre.
También asumo que no sé llevar un chal vaporoso. Por más que me digo: “Pequeña Desorden, no es una bufanda para ir al fútbol, no puedes llevarlo hecho un higo con un nudo”, no consigo otro efecto.

El glamour de bodas no está hecho para mí. Eso sí, admito que me lo pasé genial. Y decidido, visto lo visto, a la próxima boda voy en chandal, que tampoco estoy acostumbrada pero seguro que voy más cómoda.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Paradojas humanas

- La bella F. sufre cuando le van bien las cosas porque tiene miedo de que le dejen de ir bien."No quiero volver a sufrir" afirma mientras se seca las lágrimas.

- El sosegado E. enseña a sus alumnos de Carabanchel las maravillas de la lengua de Shakespeare y recita versos en su perfecto inglés. Cada noche, cuando vuelve a su casa de Lavapies, se le come la lengua el gato cuando su vecina Mrs. Helen le pide el correo con su esforzado español. E. olvida todos los idiomas que conoce delante de esa inglesa pecosa, gustoso le contaría los lunares from head to toes . A Mrs. Helen le encantaría aprender español pero ella es negada para los idiomas y no le ve muchas luces al embobado E. El gato de E. está obeso de tanto zampar.

- A la neurótica y obsesiva P.D. le genera tanta angustia pensar que el tabaco produce cáncer que se fuma un cigarro para tranquilizarse.

- La valiente y segura T. tiene tanto miedo de probar acostarse con una chica por si le gusta, que se tira a todo tío que se ponga a tiro. "No lo pruebo porque voy a descubrir que no me gustan los chicos" afirma mientras se le van los ojos detras de la rubia ondulante que pasa a su lado.

- Al pequeño J. adora la pintura y la fotografía. Eso sí, estudió Químicas, no sea que descubra que no tiene talento para ello y no toca jamás un pincel, ni por prescripción médica. En casa de sus padres no pinta nada, afirma su novia. Nadie sabe de su oculta pasión porque jamás hizo referencia ni mención, no sea que le digan que no vale para ello.

-La excelente Señora M.P. compró los sofás más bonitos del mundo para su comedor de recién casada. A su vez compró unas fundas sufriditas para protegerlos. Durante 50 años no las quitó, no sea que se estropeasen y no pudiesen lucirse el día que fuese necesario. El día 13 de Octubre de 2001, día de la muerte de la Señora M.P. la tapicería luce impecable como el día de su compra , tal y como comprobó su sorprendida nieta al quitar las fundas para el velatorio Es una lástima que cuando se repartió la herencia al día siguiente hubiese que tirarlos porque tenían los muelles destrozados y una pata rota.

- Las cabinas de los cibercafés nocturnos están llenos de gentes en silencio tecleando en chats buscando amigos.


Buen fin de semana.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

La Mafalda de las Lentejas

Llevo ya medio año independizada en casita con Lobito. 6 meses de amor, de independencia , de ser mayor …( y de limpiezas, mudanzas, compras, pago de facturas, comidas improvisadas…) y sí, 6 meses sin la comida de mi madre…

Ayer fui a comer a casa de mi madre y me puso lentejas, un plato terriblemente odiado por mí en el pasado. Las lentejas sólo las podía ver pasadas y requetepasadas por el pasapuré (y engullendo entre medias varios vasos de agua) o en su versión didáctica: en un tarrito de cristal con agua y algodón para que naciera una plantita (que daría a su vez más lentejas odiadas….)

Pero ayer las lentejas de mi madre cambiaron mi vida... Jamás creí que iba a decir esto : QUE MANJAR DE DIOSES, qué exquisitez, que delicia para mi paladar, que ricas, ricas, ricas, ricas…
¡¡¡¡¡¡Ay, que placer, las lentejas de mi madre!!!!! (miles de tuppers en el congelador de mi casa con el oro marrón de las lentejas)

(Estoy segura que cuando Mafalda crezca, abra su nevera y descubra que solo tiene paté (y no pan), cereales (y no leche) y taquitos de jamón para cenar(y eso, en el mejor de los casos) , valorará la sopa de su madre)

viernes, 5 de septiembre de 2008

Memememememe

Detesto los memes, lo admito. Pero viniendo de alguien como Ynosek(+)contarte, se hace una excepción. Aunque solo sea por regalos como su post nº 100, su comentario incondicional en todos mis posts y por su blog que da gusto leerlo. Aquí va:

Pelo : rubia (natural como la vida misma).Bueno, quizás fuera rubia de pequeña, ahora a mis 29 soy castañita clara, pero eso sí, los días de guapura subida soy una RUUUUUBIA muy coqueta.

Ojos : marrones sin más. Muy miopes. Muy muy muy expresivos, delatan rápido el estado de ánimo en el que me encuentro. Eso sí, tienen la virtud de aparecer cerrados en el 98% de las fotos que me hago.

Mi mejor rasgo : mi humor, mi optimismo, la capacidad para encontrar siempre alternativas o sacarle siempre el lado positivo a todo. No sé si me explico.

Altura : Me medí a los 19 años y medía 1,69 cm. No me volví a medir hasta hace poco y descubrí que medía 1,66. Una de dos: o me midieron mal hace 10 años (se ve que han avanzado los aparatos de medida, ejem) y llevo diez años creyendo que mido casi 1,70( lo cual queda muy bien), o he menguado (y si menguo a este ritmo, es decir, 3 cm en 10 años, a los 79 mediré 1,54, lo cual me asegura que nunca seré una retaca)

Lentes : ay, sí. Kilo y medio de dioptrías en cada ojo. Llevo lentillas y desde el pasado julio, alterno con unas gafas modernísimas de Cavalli. Muy intelectual, que mona va esta chica siempre.

Numero de pie : 38. El pie más estandar que existe. Nunca encuentro número en rebajas.

Edad : veintitantas primaveras y algún que otro invierno.

Piercings :me hice uno en el ombligo con 18 años cuando nadie lo llevaba y era el colmo de la provocación y el morbo.(o así lo veía yo que fantaseaba con mostrar mi ombligo taladrado y que cayeran a mis pies. Es lo que tienen los 18 años). Me duró dos meses. Tengo una cicatriz de por vida en el lugar que ocupó. Para que luego digan que solo los tatuajes son permanentes.


Tatuajes : La verdad es que no me van mucho ahora que los lleva tanta gente….además creo que no hay ningún dibujo o motivo que me apetezca llevar toda la vida. Pero sí, admito que a veces he pensado hacerme alguno pequeñito muy pequeñito en el pie o en la tripa al lado del hueso de la cadera.

Frase favorita : “Te quiero” en labios de Lobito.

Diestro o zurdo : zurda, zurdísima. Vamos, que soy inútil con la derecha (en todos los sentidos).

Un deseo : huy, muchos, muchos pero son secreto, secreto, que si no, no se cumplen.

Echas de menos a alguien : tengo la inmensa suerte de tener a todos los que quiero cerca. Y la verdad, también lo digo , no soy mucho de echar de menos.

Mayor vicio : el puto tabaco. Comer algo pequeñito dulce después de cenar. Comer sentada (incapaz de comer de pie). Dormir siempre con la cama hecha o como mínimo, estirar las sábanas antes de dormir. Llevar siempre los labios pintados cuando tengo que enfrentarme a algo. Cada cierto tiempo pasar una tarde o un rato sola. Llevar el flequillo perfectamente liso (algo realmente dificil). Vestirme siempre en el mismo orden: 1ºbraguitas, 2º sujetador, 3º calcetines,4º el resto. Hacerlo en otro orden me parece una mal presagio para el resto del día. Ya no sé si son vicios, hábitos o manias, pero la compulsióny la obsesión están presente en todas ellas.
Estas enamorado : SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
Con cuánta gente te has liado : ¿contando los indeseables? Y bueno, qué entendemos por liar? Mi compañera de trabajo me lía constantemente…
novi@ en estos momentos : novio no, pero sí compañero, pareja, amante, amigo en un solo ser. Bueno y cuando me entra alguien indeseable (en todos los sentidos) en un bar:“ Tengo novio”

amor a primera vista : sí, con matices.

amar o que te amen? : Ambas cosas. Son imprescindibles ambas.

te rompieron el corazón alguna vez? : mmmm, si entendemos por eso el no hacer caso, sí. Pero la verdad (crucemos los dedos) nunca he sufrido por amores. Nunca me han dejado y yo creo que eso tampoco es bueno

.y tu lo rompiste? : sí, pero no mola.

locura más grande por amor : locura no sé, pero tonterías muchas, muchas, muchas, muchas, muchas.

Una cita ideal? : algo sorprendente, inesperado e imprevisible.

Un lugar : Entre los brazos de Lobito. Un puente inacabado en el paseo del Thames al lado de la Tate Modern.

Películas : Amores Perros, Cosas que nunca te dije, Réquiem por un sueño…

bandas sonoras : la BSO de mi adolescencia fue sin duda el Super8 de los Planetas. Actualmente no sé. Si es de pelis, sin duda, la de American Beauty.

Canción : qué difícil, depende del momento… Ahora mismo estoy entre tres: Never let me down de Depeche Mode, Where is my mind de los Pixies , y High&Dry de Radiohead.

Dulces : soy más de salado pero adoro los helados.

Deportes : ufffff, paso palabra.

bebida sin alcohol : agua, granizado de limón.

bebida con alcohol : depende del momento, cerveza o ron con cocacola, depende del momento de la fiesta.

comida favorita : espinacas con besamel, mejillones a la vinagreta, boquerones en vinagre, ensaladas, el melocotón y el mango.

marca favorita de vestir : Creo que mi marca ideal sería la que diseñase yo. Me gusta la ropa sencilla pero femenina. Me encantaría ser capaz de llevar tacones pero los deditos de mis pies son de talante hippie.

Materia de la escuela : Con lo empollona que era, todas. Yo era así. Quizás Lengua y Literatura y Filosofía.

Animales: mi Zyra preciosa.

Libros : Lolita de Nabokov

tu alguna vez…

besado a un extraño ? sí.
Tomado alcohol : el día después de una borrachera, en plena resaca, prometo que no.
Fumado : lo que me gustaría poder contestar que no a esta pregunta…
Escapado de casa : Sí, pero cuando volví ni se habían enterado, o sea , que no sé si cuenta…


Y los nominados son:
(Me siento Mercedes Mila)
- cualquiera que se anime.

Trabajo hecho. Que bueno. No ha sido tan difícil. Hasta el próximo meme (que espero que caiga en un año que acabe en número impar)

miércoles, 3 de septiembre de 2008

El Otro


Señoras y Señores:

INCREIBLE PERO CIERTO.

Comparto mi vida con un hombre que ayer vio por primera vez la peli “Los Otros” de Alejandro Aménabar. Lo más increíble de todo, es que siete años después de su estreno nadie le había destripado el final. Y ahí le tuve, un Lobito encogidito en nuestro Klippam y con cara de susto casi toda la película.


(Valeeeeeeeeeee, que sí, que sé que no es para tanto pero es lo que tiene el amor que todo te parece adorable y graciosísimo)



lunes, 1 de septiembre de 2008

On the road again

Bueno, bueno, bueno, un mes más tarde y aquí estoy de nuevo. Tenía ganas de veros, de pasarme a limpiar esta casita desorden que tengo abandonada. Me armo de plumeros, trapos, fregonas, escobas y Mister Propers, me planto el traje de faena y aquí estoy en plan Real Academia de la Lengua “Limpiando , fijando y dando esplendor” .

Ha sido un verano muy muy muy muy bonito, muy intenso y breve como todo lo bueno. Lo mejor, la compañía de mi Lobito en el mágico Berlín. Lo peor, la plaga de avispas berlinesa y su asqueroso café. Hoy cuando he llegado al trabajo, la sensación que he tenido es como si hubiese estado allí el viernes pasado y hoy fuese un lunes normal. De momento, síndrome post-vacacional no hay, veremos mañana o pasado cuando la novedad del primer día se haya pasado y ya nos hayamos contado todas las vacaciones. De manera fugaz, me ha pasado por la cabeza la idea de que me quedan todavía 11 meses para las próximas vacaciones y bueno, la he desechado rápido porque dado el talante optimista que me invade hoy, pienso que si un mes se ha pasado tan rápido, en nada estaremos ya en Navidad y seguro que nos dan unos días y poniéndonos en lo peor, si un mes pasa tan fugaz, 11 meses tampoco será una pesadilla. Vamos que hoy me siento como si tuviese ya un pie en la playa el próximo agosto.
El trastazo con la dura y cruda realidad va a ser histórico, te lo digo yo.

Y por hoy ya, que me siento rara con esto del blog. Es como si me sentase delante de un viejo amigo con un café delante y sin saber qué contarle. Ya irán surgiendo los temas, las confidencias y las caricias. Necesito acercarme despacio, veros bailar, os prometo que en la siguiente canción me lanzo. Necesito habituarme que hace un mes que no toco el teclado de un ordenador y aquí estoy, totalmente embelesada con el ruidito tan chulo que hacen las letras al ser tecleadas, un sonido que había olvidado. Yo soy así, ya sabéis, me fascinan las pequeñas cosas


(foto del flickr -maravillosa, por cierto- de Welshboy)

jueves, 31 de julio de 2008

Vacaciones de Verano...divino tesoro

Me quedan exactamente 48 minutos para estar oficialmente de vacaciones…

Playita y después Berlín… y todo el tiempo mi Lobito al lado…

Quedan 47 minutos….

Nos vemos en Septiembre…

Feliz Verano a tod@s!!!!!!!

lunes, 28 de julio de 2008

Un año de Blog

El Sábado este blog hizo un añito de vida. Este es el post número 100. Así, todo simbólico y redondito (no casual, premeditado, por eso la insólita y desmedida producción de posts durante este mes). En el momento que esto escribo tengo 6040 visitas, según mi contador de Estadísticas Gratis. Que nada, gracias a todos/as los/as que me habéis leído, un beso desordenado especial para los que me habéis comentado y otro beso especial a todos/as aquellos/as que me habéis inspirado. Desde que conocí de forma totalmente casual el mundo de los blogs, no voy a decir que mi vida haya cambiado porque me parecería excesivo, pero sí que he leído muchas reflexiones que me han hecho reir, pensar y emocionarme. He imaginado y recreado vidas de gente desconocida y me ha confirmado lo que siempre sospechaba: que hay mucho artista anónimo suelto, gente con muchísimo talento y espíritu crítico, con mucho que aportar al mundo.
Yo desde mi blog no he pretendido cambiar el mundo, tampoco me apetecía desnudarme y mostrar mi lado más íntimo, tampoco quería exhibir mis dotes (nulas) literarias. Lo que pretendía y pretendo es, como casi todo lo que hago en esta vida, divertirme y emocionarme. Alterno posts cómicos con otros más serios. La mayoría de las cosas que cuento son verdad, eso sí, maquilladas y preservando al máximo mi anonimato. No me sale mentir, y tampoco crear universos nuevos, porque no soy Cortazar ni Borges, sólo sé hablar de lo que conozco o de lo que intuyo, o de lo que me emociona. Me encanta bromear, adoro reir, me fascinan los juegos de palabras. Si alguien lee un post mío y no lo entiende que siempre lo interprete desde una vertiente cómica, que no me tome muy en serio. Soy de risa muy fácil e intento tomarme la vida con muchísimo humor, porque soy de las que piensan que todo se digiere mejor con una sonrisa y que cualquier momento es bueno para un juego de palabras, incluso los más trágicos. Intento que en todos mis posts se perciba la ironía con la que miro las cosas de la vida. Un humor blanco e irónico. A veces pienso, que sin querer hablar de mí, este blog , me refleja muy bien como soy. Pero claro, es también la visión que tengo yo de él.
Sólo sé que aquí sigo, que este blog está más vivo que nunca, que me fascina abrir el correo cada mañana en el curro y comprobar que tengo un par de comentarios. Que aquí teneis Pequeña Desorden para rato y que por supuesto, podéis pasaros cuando os apetezca…
Plagiando a Luz Casal , este ha sido un año de amooorr, digo, de blog.

jueves, 24 de julio de 2008

Día tonto

Una puede tener un día tonto. Malo incluso. Un día que te levantas de la cama arrastrando ojeras y con el alma en los pies porque no has pegado ojo. Un día que empieza a surgir de tu labio inferior un pequeño bultito y piensas : ¿me estaré empezando a parecer a Angelina Jolie?, pero no, esas cosas no pasan así como así. Poco a poco en cuestión de minutos, ese bultito empieza a engordar líquidos purulentos y ponerse feo y asqueroso y doloroso, y voila! el gracioso bultito es ahora una calentura del tamaño de una plaza de toros y por mucho parche que te pongas , lo único que consigues es que parezca que se te ha pegado el pellejo de un garbanzo en remojo encima de un calenturón, herpes labial, pupa o como mierda quieras llamarlo. Un día de esos tontos, que te tiene que venir la regla y no te viene la jodía, pero andas con todos los síntomas, ánimos y dolores y un grano, coquetuelo él, en mitad de la barbilla (grano del modelo chincheta: perfectamente rojo, redondo y que si lo presionas duele como un pinchazo con una idem).Y si además, ese día hace un calor de esos densos y pesados, y tú eres propensa a tener la tensión como la autoestima de un depresivo (esto es, bajita) sueles andar medio mareadilla todo el día y con su consiguiente cara de naufrago. Pues ese día con tu cara ojerosa, verdosa, mareada, acneica, pre-reglosa y con el detalle final de un calenturón no tiene por qué pasar a la historia, es más, puedes olvidarlo al día siguiente para siempre.

Yo lo recordaré los próximos cinco años.

Ayer me hice las fotos para renovarme el DNI. Cada vez que pague con una tarjeta, cada vez que me confundan con una adolescente en la puerta de una discoteca, cada vez que me pare un policia para un control antidrogas o antiterrorista me acordaré del día tan maravilloso de ayer. Y le juraré al portero de discoteca, al policia y a la dependiente del Zara que aunque no lo parezca, esa soy yo y que esa foto no corresponde a una etapa en Proyecto Hombre.

martes, 22 de julio de 2008

Gafada

Elegir unas gafas graduadas es una odisea. Pasados los diez primeros modelos son todas iguales. Lobito me acompaña, paciente y servicial, aguanta con más paciencia que yo. Yo me agobio entre tanta montura, marcas y modelo, tanto me agobio que todas me parecen iguales, es decir, igualmente horribles . Que si eres rubia, de ojos marrones y de piel clara, lo que mejor te queda son los marrones, los naranjas o los cremas. Que con ese corte de cara, mejor redondas. Que si tienes más de cuatro dioptrias, mejor que sean lo más ligeritas posibles, pequeñas y no de pasta. Justo, justo , exactamente el tipo de gafas que detesto. Con lo que llego a la conclusión que los modelos que me gustan son los que me quedan mal y los que no me gustan son los que me quedan bien. A todas les saco algo: “Con estas parezco Betty la Fea””Con estas parezco la Señorita Rottermeier”, “Con estas me parezco a mi compañera de curro” , “Con estas me parezco a mi padre”, “Con estas parezco tonta”, “Estas me hacen los ojos pequeños”, “Con estas parezco Nana Mouskouri”, “Con estas parezco John Lennon”, “Estas ni de coña, vamos”, “Con estas parezco funcionaria”
Perfecto.
Pues así llevo un mes. Y lo que me queda.

Chaparrón de tópicos

Mis bisabuelos, excepto uno, mis abuelos, mis padres y yo somos madrileños. Ese bisabuelo paterno mío era catalán, de ahí que mi primer apellido lo sea. Así que según eso, soy una buena gata madrileña con un ramalazo catalán que me hace ser agarrada en los eventos económicos. Como gata madrileña, debo ser nocturna y un poco chula, acogedora y fiestera. Todo esto se complica porque además de gata madrileña con gotas catalanas soy rubia, y además natural, para más inri, lo que conlleva ser un poco simple y que me cueste entender conceptos simples. Como buena rubia natural, tardo muchísimo en esperar en un semáforo porque siempre espero que aparezca mi color favorito (y el rosa nunca sale) Vamos, que el tráfico no es lo mío: rubia y mujer, terrible combinación. Es lógico que con casi 30 años aún no me haya sacado el carnet de conducir, pero tampoco es que la humanidad se pierda mucho: ya se sabe que las mujeres conducimos fatal. También puede ser que no me apetezca sacármelo o que no quiera, aunque tampoco sea esto muy fiable ya que cuando una mujer dice “no” puede ser “sí” o “no” o todo lo contrario. Entiendo que a estas alturas mi poca credibilidad se haya caído porque además no cuento con un par de razones como dios manda que tiren más que dos carretas. Eso sí, problemas en expresarlo no hay ninguna porque como mujer necesito hablarlo todo mucho y ya se sabe que los géminis somos además excelentes comunicadores. O sea, que después de esta charla, ya no se si hablo por los codos y soy extrovertida por ser mujer o por ser géminis o por ser madrileña. Voluble como buena géminis soy, no hay más que leer este texto que tan pronto te habla de que la natación es el deporte más completo o que el rey es un tío campechano. Esto lo lee cualquier psicólogo y ante este pensamiento saltígrado se asusta, por muy loco que este esté. Todos sabemos lo locos que están todos los psicólogos y si encima son psicoanalistas, obsesionados con el sexo. Y me alegra que toquemos el tema del sexo, porque yo como buena feminista en realidad lo que tengo es una envidia atroz del pene y un odio enfermizo a todos los machos, machistas que son unos machistas. Eso sí, manía les tengo, pero a mis casi 30 años, llevo el reloj biológico a más de 100 por hora a la caza de un maromo guapo, profesional y rico que me procure una buena prole, una casa con jardín y unos cuantos pares de manolos con los que patearme Nueva York en busca de sexo ardiente y sin compromiso o en busca del amor verdadero, ya no lo tengo claro, mientras escucho en mi MP4 a cantautores y canción protesta porque soy rojilla y liberal. Como tal, voy a las fiestas del PC y como tostas de sushi y tofu pues como todo va en el mismo pack, soy vegetariana y ecologista. Vamos, que como buena madrileña, ecologista, feminista y géminis, me subo a la osa y el madroño de la Puerta del Sol a comunicarme, mover masas y evitar que talen árboles y proclamar que el Oso es en realidad una osa. Eso sí, después por la noche, como buena madrileña y moderna alternativa me planto mis pantalones pitillo, de las que fui pionera, mis converses y mis gafas RayBan Waysurf y que me permitan quitarme las gafas gafapastil que me dan aire de intelectual (las gafas de ver, ya se sabe, siempre dan aire de intelectual). Y me alegro de ser miope y llevar gafas porque me pega mucho con ser “de letras” : esos que se aturullan ante cualquier operación matemática y argumentan “Yo es que de eso no entiendo : yo soy de letras”. Aunque eso, ya no lo tengo claro si es por ser rubia natural o géminis o madrileña o ecologista...

viernes, 18 de julio de 2008

Jueves noche

Alguien me comentó el otro día lo poco inspirados que son mis posts los viernes. Básicamente de lo que hablo es de lo mucho que necesito vacaciones y que se trata de una semana menos tachada del calendario. Hoy , cinco minutos antes de irme a casa, escuchando a Russian Red, no se me ocurre nada realmente mejor que escribir. Que ayer salí con unas amigas, llegué a casa a las tantas y no sé cómo he podido hoy levantarme. Que cuando llegué y encontré a Lobito tan profundamente dormido en la cama, me enamoré, reenamoré y me enternecí, que pegué mi cuerpo desnudo a su piel tan suave y cálida como una cuchara a otra cuchara, y con infinito cuidado para no despertarle, le dije bajito al oído lo mucho que le quiero. Lobito...

Y me quedé dormida. (Tan feliz…)

miércoles, 16 de julio de 2008

Dilema existencial




Soy yo que estoy desconectada o este año nos estamos librando del engendro de la canción del verano? Tened en cuenta que estamos a mediados de julio antes de contestar...
(El Chiki-chiki no cuenta. Eso no entra en la categoría de música y además ha sido previa al verano)


No se vende. (Disculpen las molestias)

Que quizás sea muy fácil criticar desde este lado del telón. Que yo nunca he sujetado en mi mano un cheque con más de cuatro ceros suculentos , que todos, de algún modo u otro, nos vendemos al sistema, y hay casos más visibles que otros. Que todo depende del cristal donde se mire, y seguro que hay miles de variables que se me escapan y miles de ONG´s a las que donar el dinero… pero creo que hay que saber hasta donde uno puede llegar, hasta donde puede y/o debe venderse al sistema… y el dinero no puede comprarlo todo y creo que hay posturas que deben mantenerse y concesiones al sistema que no deberían hacerse.

- Ajo, micropoetisa, hasta ahora recitaba poesía a públicos minoritarios en pequeños bares de Madrid (la dediqué un post hace tiempo). Ahora sus versos son cabecera de una cadena de TV (la Sexta).
- Loquillo, el que era “demasiado rocker para los punks y demasiado punk para los rockers” en los 80, anunciando actualmente coca-cola.
- Ana Belén, actriz y cantante activista de la izquierda española, anunciando crema antiarrugas Vitesse.
- El antiguo Teatro Calderón de Madrid es ahora el Teatro Häagen Dazs (marca de Helados)
- Banksy, artista urbano y callejero antisistema exponiendo sus obras en la Tate Modern de Londres y vendiéndola por 1,8 millones de dólares. “Compren, compren crítica al sistema capitalista occidental por el módico precio de millón y pico de dolares!!)
- El pañuelo palestino símbolo pro-Palestina es ahora lo más cool entre lo cool de las celebrities.
- En el Corte Inglés de Callao en la sección de souvenirs (no cuento por qué estuve allí la semana pasada) venden tazas y camisetas del Che.

Y solo por citar algunos de los ejemplos más recientes que se me ocurren.

Que el sistema es perverso y endemoniado, que la culpa se reparte entre todos de tal modo que no hay malos ni buenos sino solo perdedores, que es realmente difícil cambiar algo porque todos absolutamente todos, somos responsables en pequeña medida, que se alimentan miles de fantasias y deseos que rara vez se alivian…sí, lo que sea, pero hay pasos que no se deben dar. Si se decide estar en una postura crítica, si hay algo en lo que crees con firmeza, hay concesiones que no se deben hacer.
Y no pensar que "si no lo aprovecho yo, lo hará otro".
Y no pensar que "mi corazón es de izquierdas pero mi bolsillo de derechas" (elige uno u otro pero con convinción y firme hasta el final).
(Y no es en las grandes gestas donde se demuestra, sino en el día a día y en las pequeñas cosas.Que el sistema está compuesto de pequeñas ventas y entradas de aro de TODOS)

Hay cosas e ideas que no están a la venta.
Por mucho que te paguen.

martes, 15 de julio de 2008

Nadear

No soy hiperactiva pero poco le falta. Siempre estoy haciendo algo (el tema de si es productivo o no , es otro tema). Me encantaría ser capaz de estar quieta y tener la capacidad de sentir que no estoy perdiendo el tiempo.

Estamos a 14 de Julio. Me he hecho dos listas de cosas que tengo que hacer antes de irme de vacaciones para dejar todo atado y bien atado. La primera lista es “Cosas que tengo hacer en X” (sustitúyase X por el nombre de mi empresa) y es una lista inabarcable de tareas que tengo que dejar cerrada antes del 31 de Julio. Si lo lograse, no debería incorporarme al trabajo hasta el 30 de septiembre como poco, o deberían nombrarme “Trabajadora del mes” al estilo americano, o colgarme una medallita al mérito.

La otra lista es “Cosas que tengo que hacer fuera de X” (ya se ve cual es el eje sobre el que gira mi vida) e incluye puntos tan apasionantes como renovarme el DNI, comprarme unas lentillas, buscarme una nueva montura de gafas, cortarme el pelo, ir a ver a mi abuela o comprar una maleta nueva.

Debería hacerme una tercera lista de las “Cosas que realmente me apetezcan hacer”. Incluiría un único punto:

- NADA. Tirarme a la bartola, tirarme al sol y a la sombra, pelar la pava, monear, vaguear, retirarme, descansar. En resumen: NADA.



De verdad, qué sencillez, qué facilidad para resumir todo lo que quiero hacer.

Pena, penita, pena

Soy una sentimental. O no. Digamos que no soy una sentimental al uso. (O eso creo yo).


Tengo facilidad para la lágrima y a veces, me emociono con pequeñas tonterías, que solo yo percibo. A veces me emociono con una canción, con un pequeño detalle, con una mirada o un pequeño gesto, pero siempre creía poder controlarlo.Y creía que las despedidas no me daban pena. Creía ser más dura en mi vida emocional de lo que sospecho que realmente soy. Hoy me doy cuenta de que estoy triste y no quería reconocerlo pero sé por qué es. Creía que no me iba a afectar y realmente sí lo hace. Y cómo pica, y cómo duele.

Ayer terminó el contrato de una compañera de trabajo. Sustitución por una excedencia de otra compañera que se incorpora en septiembre. Y yo creía que no me iba a afectar, que nos seguiremos viendo después, pero han sido 5 meses de trabajo tan intensos, tan bonitos, donde he aprendido tanto, con un trabajo de equipo enriquecedor que me da muchísima pena que se acabe esta etapa. Es sin duda, una de las mejores etapas de mi vida profesional. A nivel personal, se va una amiga, no una compañera de trabajo, es increíble como en tan poco tiempo puedes llegar a querer tanto a alguien. Sé que nos seguiremos viendo, pero me da muchísima pena llegar a trabajar y no poder verla. Es increíble el trabajo que ha hecho esta chica en tan poco tiempo. Pierde mi empresa una profesional excelente y una persona excepcional.

Ayer nos despedimos y nos dimos un gran abrazo y muchos besos. Las dos tontas lloramos. Me fui con una gran pena agarrada al pecho. Hoy ha sido nuestro primer día de trabajo sin ella. He llegado y he encontrado encima de la mesa de mi despacho una cartita y un pequeño cactus. El mismo que ella tenía en su despacho. Ahora soy yo la que me voy a ocupar de él y le miro con infinito cariño y gratitud. Tal y como dice en su cartita, ese cactus comenzó a crecer cuando lo trajo a mi empresa y ahora me lo deja para que siga creciendo conmigo. “Ahora no es muy grande pero si le das todo el cariño que me has dado a mí en estos 5 meses seguro que se hará enorme, como nuestro amor”.

Y por primera vez en mi vida, sé que esto no es el fin que no es un “ya nos llamaremos” que nunca ocurre. Que quiero cuidar esta amistad como si de una plantita se tratase y este pequeño cactus al lado de mi ordenador va a ser un recordatorio. No quiero que esta amistad se pierda, se diluya como ocurre como con tantas personas que se cruzan en nuestras vidas.
Hemos reido tanto, hemos compartido tantas confidencias, tantos cafés y cigarritos, tantas risas, tantos conocimientos, he aprendido tantas cosas… Que penita, que pena tengo hoy…que vacio se ha quedado esto hoy sin sus risas.

lunes, 14 de julio de 2008

Music

El sábado por la tarde estuve en casa de unos amigos. Nos juntamos unas diez personas. Fue una fiesta preciosa, muy bonita, la verdad. En las fiestas con mis amigos siempre, tarde o temprano, en algún momento de la velada, terminamos tocando música: sacamos las guitarras, los bongos, el jembe, las armónicas, el teclado y las palmas. Es lo que tiene juntarnos tanto virtuoso musical y tanto melómano. Y es bonito, muy bonito. Yo me lo paso pipa pero lo único que puedo aportar a la causa es mucho sentimiento y mi vocecita, poquita y desagradable. No sé ni seguir con las palmas un ritmo por sencillo que sea, no te cuento ya con un bongo o unas maracas. Lobito que me quiere, dice que es que me falta entrenamiento, pero yo pienso que mi oído musical es el mismo que el de una tapia y que mi sentido del ritmo es similar al de mi visión nocturna: nulo. Pero a mí me da igual, yo lo doy todo y me entrego con mi voz de pito desafinado. Al final, si el tamaño de la casa lo permite (porque es lo que tiene mi generación, que todos vivimos en minipisos), dejo la parte vocal y me doy al baile donde recupero un poco de gracia. Y no sé como lo haremos todos en conjunto y qué pensarán los vecinos, pero no puede ser más bonito. (las cervezas también ayudan)
No puede faltar nunca "Redeption Song" de Bob Marley, con el chico de La Acandemor a la guitarra y Marley1977 como vocalista. Bueno, el repertorio de Bob Marley suele caer siempre al completo, así como el de U2 y las dos "With or without you" y "All I want is you". También cae siempre "Talking about the Revolution" de Tracy Chapman. Y otro de nuestros grandes clásicos, la canción de Lobito y mía: "Where is my mind" de los Pixies, cuya letra por mí cantada jamás logra pegar con la música que toca Lobito a la guitarra.

La típica fantasía adolescente de ser cantante en un grupo de éxito me ha acompañado toda la vida. Debe de ser por el complejo de poca voz que tengo que no he logrado en mi vida que me oiga un camarero en la barra del bar a la primera. Siempre me he imaginado como la típica vocalista afectada, hiperfemenina, todo pose y carácter, una Amy Winehouse menos politoxicómana y menos poligonera, muy rollo pin up de los ´50. Haría una versión del “Me and Bobby McGee” de Janis Joplin y del “Drugs don´t work” de The Verve. Me tiraría más la música electrónica pero mis unpluggeds serían de escándalo. Fumaría afectada y me pintaría los labios de rojo chillón en mitad de cada concierto. Rompería el espejito en mil pedazos con mis stiletos de 15 cm y cantaría cada canción como si fuese la ultima vez. Desconcertaría al público quedándome callada, seria, toda digna, para luego entregarme con furia a darlo todo. Cantaría en inglés y arrastraría mucho las eses. Diseñaría las portadas de mis discos con fotos sordidas y decadentes. Cada concierto mío sería recordado como una performance sórdida y ultramoderna, burlesque íntimo y punk.

Estos calores de Julio me están matando.

viernes, 11 de julio de 2008

Viernes al fin


Una semana menos para ver el ansiado mar…
Me siento como un preso tachando días.