La línea de mi blog nunca ha sido muy reivindicativa. Quizás con el tema “sordos y Sociedad” sí, pero la inmensa mayoría de mis entradas han sido referentes a mi vida personal y emocional. Sin embargo, hoy estoy tan molesta con algo que me ha pasado que no puedo dejar de escribirlo para quejarme.Llevo desde Noviembre del 2007 con un problema dermatológico. No es incapacitante ni mortal pero sí extremadamente molesto. Remite de un día para otro por temporadas pero cuando vuelve es horrible. Llegué en Noviembre de 2007 al Médico de cabecera, me mandaron un tratamiento sin tener muy claro lo que era. Sin mirarme ni preguntar. El tratamiento no me hizo absolutamente nada. Es más, me empeoró. Vuelvo al médico de cabecera y el nuevo (la anterior está de baja) me manda otro tratamiento. Nadie me dice qué puede ser, ni una hipótesis, ni un triste esbozo de diagnóstico. Mejoro levemente pero no sé si es por el tratamiento o porque coincide con otra de esas mejorias espontáneas. Recaigo. Vuelvo otra vez en Enero. Pido que me miren que yo no soy médico y por mucho que se lo describa el picor, el dolor y el color, creo que lo debe ver. Nada. Le cuento el historial y me manda otra vez el tratamiento inicial, el que me empeoró. Me enfado y le digo que no me ha escuchado que ese medicamente me hizo mucho daño y me trajo además más problemas añadidos. Me marcho con la misma receta y sin haberme aclarado absolutamente nada. Vuelvo al mes siguiente peor que nunca. Le pido pruebas, que me envíe al especialista o que por lo menos que me mire. Me sugiere que quizás sea psicológico. Vamos, no me jodas. Ya está la típica pelota que le llega al psicólogo cuando el médico no sabe lo que es. Logro que me mire y me dice que efectivamente psicológico no es. Me mandan unas pruebas para descartar algo que, que es obvio que no es. Efectivamente las pruebas salen negativas: no son hongos, pero me vuelve a dar un tratamiento contra los hongos que obviamente no tomo. En Abril consigo que me manden a dos especialistas casi por imposición mía porque estoy fatal y eso no mejora ni remite y vuelve con más fuerza. Uno de los Especialistas me lo dan para finales de Junio y otro para Octubre del 2008. Aguanto como puedo hasta que llega la primera fecha. Voy al primero el pasado mes de Junio y el Dermatólogo me mira un poco pero no me dice nada. No saben lo que es y me mandan un jabón para pieles sensibles y otro medicamento para los hongos, que ya según las pruebas que me hicieron, sabemos que no tengo. Salgo desolada del médico. Ni me ha preguntado, me ha sentado en la camilla y me ha dicho “desnúdese”, no me ha dado ninguna explicación. No estoy pidiendo ni que sean amables, sólo que me pregunten, que me dediquen más de dos minutos en mirar, evaluar, diagnosticar y tratar.
Estoy desesperada. Estoy en Junio y sigo igual. El especialista de la Seguridad Social le tengo el 9 de Octubre. Harta ya, decido acudir a un médico privado. Fui ayer a la consulta. Me miró detenidamente, me hizo numerosas preguntas y me dio un diagnóstico. Me mandó un tratamiento y me mandó pruebas para la semana que viene para confirmar ese diagnóstico. He tenido que ir a un médico privado para que me escuchen, para que miren y para que me manden unas pruebas lógicas y coherentes con mi sintomatología. No estoy diciendo que sea lo correcto o que hayan acertado pero he recibido atención y la lógica al aplicar el tratamiento parece coherente.
Y me jode horrores. ¿Qué pasa si no pudiese pagarlo? ¿Esperar hasta octubre para volver al médico de cabecera? ¿Seguir como una patata caliente de unos médicos a otros con un montón de meses entre cita y cita? ¡Tengo tanta rabia! No nos descuentan de la nómina para las SS todos los meses? Me siento como si fuese molesta, que les jode a los médicos que insista tanto, que vuelva otra a vez a consulta una y otra vez. ¿Qué podemos hacer? ¿callarnos como pone en todas las salas de espera de los médicos?
Yo como psicóloga intento dar un servicio, soy como un médico del alma y creo que todo paciente necesita una respuesta. Ante una demanda inicial hay que responder. Si derivo, tengo que explicar la causa. Quizás lo veo así porque no soy funcionaria, porque no tengo una lista de espera de 1000 pacientes, porque no tengo guardias de 48 horas, no lo sé.



















